StefG&Katherine

StefG&Katherine

Stefany y Katherine, dos mentes creativas con mucho que decir y mucho que mostrarle al mundo.

Pasión


No podía dejar de llorar, lo hecho ya estaba hecho, había cometido uno de los mayores errores de mi vida, había desgraciado mi futuro en cuestión de segundos, en cuestión de una noche, en cuestión de un pequeño momento de tristeza, consuelo, soledad, intimidad y todo lo que quieran decir que fue.


Me hubiera fascinado poder decir que me refiero a una noche de amor apasionado, de locura, de besos, caricias, cosas que no pueden decirse en horario todo público y más, y en cierto modo eso había sucedido, pero no tal como ustedes piensan.


No puedo dejar de llorar, ¿qué pasa?, después de todo hice lo que quería hacer desde hacía tanto tiempo, ¿o que acaso no quería hacerlo? ¿Será que me equivoque? ¿Será que no era la forma correcta de hacer las cosas? ¿Qué iba a decir que había ocurrido? ¿Qué explicaciones podía dar? ¿Estaba frente a un delito?.


No creo que se escuchara muy lindo que dijera "Yo lo amaba de verdad, lo amaba", tampoco se escucharía muy lindo decir "Me cegaron los celos, prometo que no pasara nuevamente", y mucho menos decir "No me hagan daño, prometo que no haré nada igual jamás". Solo había una cosa cierta, si, lo amaba, algo así no volverá a pasar porque él ya no está, y no volveré a hacer nada igual porque no volveré a amar.


Me hacía compañía la luna, redonda y blanca como el queso, y ese cuerpo inmóvil que ahora me hacía sentir tan culpable, no sabia que hacer, lloraba, aunque sabía que con eso no podría hacer nada, que después de todo no lograría nada, confieso que me gustaría retroceder el tiempo, desgraciados científicos, matemáticos, físicos y químicos que no habían dado con la fórmula perfecta para crear la máquina del tiempo que ahora precisaba.


Pase mis manos  por mi rostro y un grito ahogado atravesó mi garganta en cuanto miré mis manos, ahora estaban llenas de sangre y comenzaba a desesperarme, me dolía la cabeza y sentía que todo a mi alrededor daba vueltas, pero no podía dejar de pensar en lo que había hecho.


Tenía un fundamento básico para hacer todo lo que hice, el era mi novio, estaba enamorada de él, muy enamorada, locamente enamorada, tanto, que sin él creía que no había vida, y me dejó, de la noche a la mañana me abandonó por su amiga de la infancia, esa con la que había estudiado desde pequeño, esa que fue su primer amor y "el único".


Tal vez no había sido yo, pero era culpable, no había querido manchar mis manos de sangre, ni besarlo, ni mucho menos disparar esa pistola que atravesaría su corazón, y no lo hice, pero engañar a esa mujer que tal vez en este momento está llorando de tristeza y pensando en un suicidio, era mi culpa, yo la había engañado diciéndole que él había la había querido cuando eran unos adolescentes, pero que ahora no quería a esa adolescente idiota y poco desarrollada de hace unos años, sino que se había enamorado de esta adulta madura y que daba todo por él, yo le había metido en la cabeza que él quería acabar con ella, con su esencia, que lo de ellos era algo de momento, que a quien él quería verdaderamente era a mi.


Y yo busqué vengarme, y me vengué, me vengué de mis misma, acabe con la discusión que sentía dentro de mi, y conseguí que fuera ella quien lo matara, y ser yo la que sufriera.

 

StefGVergüenza

Eres Todo♥

Capitulo V

 

- Gracias por traerme- le dije a Horacio al bajarme de su auto y ver que Melissa salia de la casa.

- Steffanya!- Gritó mi amiga al dirigir su mirada hacia mi.- Donde estabas?, Estaba preocupada!.. Me asusté, hasta que me recorde a mi misma que ya no eras la misma de hace unos años que a pesar de tener mi edad tenia que cuidar como si fuera mi hermanita menor.- Dijo mientras corria a abrazarme.

- Melissa, te presento a Horacio, el cuido de mi mientras no estuve aqui en la casa.- Vi como ella abrió sus ojos como platos mientras que yo me sonrojaba.

- Mucho gusto Horacio, soy Melissa!- Dijo aun un poco sorprendida.- Oye Steffanya, hoy hay una fiesta, yo ire con mi novio y estaba pensando invitarte, pero si quieres puedes invitar a Horacio, mi invitacion es valida para cuatro personas.

- Tu que dices Horacio?- Pregunté.

- Si, yo ire a esa fiesta, solo diganme a que hora vengo por ustedes.- Dijo inmediatamente.

- Bien, puedes venir a las 7, esta bien Mel?- Pregunté sin darme cuenta que mi amiga ya no estaba.

- Creo que ya se fue- Dijo Horacio lo que provoco que ambos sonrieramos.- Bien, entonces ire a mi casa a bañarme y arreglarme para venir por ti a las 7.- Tomo mi rostro por las mejillas con ambas manos y rozó su nariz con la mia.

- Te estaré esperando- entre rapidamente a la casa.


- Mel, Melissa, Melissa!- Grité- en donde estás?- de pronto vi como Melissa me miraba desde el mueble de la sala de estar.- Oye no pienses nada ma..- Ni siquiera me dejo terminar de hablar cuando se puso de pie y me abrazó.

- Te gusta, te conozco demasiado para saber que te gusta, te sonrojaste cuando me lo presentaste, y dejame decirte que hacen una gran pareja, de verdad- Decía exponiendo las ideas rapidamente, como si no hubiera tiempo para hablar despacio.- Pero dime, que paso? como lo conociste?.

- Te contare toda la historia, pero solo si me acompañas arriba a elegir el vestido que me pondre hoy para la fulana fiesta. Y si, me gusta- Subimos las escaleras tal como cuando eramos quinceañeras, corriendo para elegir el vestuario para las fiestas de nuestras amigas, empujandonos para ver cual de las dos llegaba de primera a los cuartos.


Llegamos al cuarto, y le conte desde el helado hasta el desayuno, estaba atónita, para nadie era un secreto lo reservada y tímida que yo podía llegar a ser, y sin embargo con él había sucedido todo lo contrario.Me bañe y me coloque el vestido elegido por Mel, un vestido aquamarina oscuro, tres dedos por encima de las rodillas, ajustado hasta la cintura y de ahí hacia abajo con dobleses; mientras tanto el vestido que yo elegí para Mel era negro, estilo griego, con solo una manga, que usaria con accesorios rojos. El reloj dió las 7 y Melissa y yo llevabamos aproximadamente 20 minutos hablando acerca de todo lo que podía suceder en esa fiesta.


- TIMBRE! - Gritamos al unísono al sentir el sonido de las campanas que afirmaban que alguien estaba tocando a la puerta.

- Mel, baja, llegó Manuel- Vi como a mi amiga se le ilumino la mirada, se miró por ultima vez al espejo y camino escaleras abajo mientras que su novio la miraba embelezado. Mientras esperaba de pie en la cima de la escaleras a que el timbre sonara por segunda vez, vi como otra figura masculina se sumo a la anteriormente mencionada, era Horacio, senti como me subieron los colores al rostro y comencé tambien a bajar la escaleras. Llegue abajo y vi como Horacio extendió una de sus manos para tomar la mía.

- Estás, hermosa- Me susurro al oido, haciendo pausas entre las palabras.

- Gracias, tu tambien estas muy guapo- Dije un poco nerviosa, él estaba mucho más hermoso de lo que había podido notar que era, tenía un traje completamente negro y una camisa blanca por debajo de la chaqueta que lo hacía ver muy varonil. Caminamos hacia el carro aun sin soltar nuestras manos, él me acompaño a la puerta de copiloto, la abrió y espero cuidadosamente a que yo terminara de montarme para cerrar la puerta del auto, dio la vuelta rapidamente y se montó en su lugar. Nisiquiera note el momento en el que Melissa y Manuel se habían ido. El camino de la casa al lugar de la fiesta estuvo silencioso, ninguno de los dos habló, en cierto momento noté como Horacio le subía volumen a la canción "De que me sirve la vida" de Camila y la cantaba sin una pequeña equivocación.


Durante toda la noche bailamos, ninguno de los cuatro tomó de más, estabamos totalmente cuerdos y dispuestos a seguir bailando.

- Que aguante tiene la mujer que esta bailando conmigo- Dijo Horacio mientras bailabamos. Sonrei

- Porqué lo dices?- Pregunté

- Son las dos y media de la mañana y tu aún estas en tacones, Mel se los quito más o menos a las doce.

- Es que nunca me a gustado quitarme los zapatos en medio de una fiesta, ni por mucho que me esten matando me los quito.

- Y dime, te están matando?- Tenia que actuar ahora, en realidad los zapatos si estaban acabando conmigo, pero no queria detenerme ahora, bailar con él y conocerlo era una de las mejores cosas que me podía haer pasado.

- Los zapatos no me están matando, pero hay algo más a mi alrededor, sinceramente la palabra exacta sería alguien que en realidad si me esta matando.- Dije con toda la seriedad que mi rostro pudo inspirar.

- Sabes algo? Pienso que ese alguien tiene una suerte increible, eres de esas mujeres que ese alguien jamás creyó que conocería, ese alguien piensa que eres la persona más especial que conoce.

- Es que, desde pequeña mi mamá me ha cuidado mucho y siempre e escuchado esa frase de "no hables con extraños" y es ahí cuando yo me pregunto que estaría pensando mi mamá ahora si se enterara que hable, acepte ayuda, comi helado, me bese y desayune con un extraño?. Y sobretodo me pregunto que pensaría si supiera que estuve pensando en ese extraño toda la tarde mientras pensaba que ponerme para agradarle.

- Si tu mamá estuviera aquí, y viera cuan especial eres para ese extraño, estoy seguro de que no se preocuparía.

- Eso espero, porque ahora yo quiero besar a ese extraño sin importar absolutamente nada.

- Pues estás en total libertad de hacer lo que quieras con ese extraño, que tambien tiene muchas ganas de besar a una extraña.

- Tú también tienes el derecho de hacer con tu extraña lo que quieras- Acerque mi rostro al suyo, mientras el me tomaba por el cabello, nos besamos hasta que la respiración nos impidió continuar, fue en ese momento, cuando Horacio me susurró al oido "Vámonos", me tomo de la mano y nos fuimos corriendo del lugar de la fiesta rumbo a un lugar más tranquilo.

Eres Todo♥

Capitulo IV



- Bien, ya, basta de silencio no crees?- dije tras ver nuestros platos casi vacíos y aun nada que entablabamos una conversación.
- Bien, como tu quieras- dijo con ese acento pueblerino que de alguna forma me atraía, de manera extraña, pero ahí estaba ese cosquilleo en el estómago cuando lo escuchaba, cuando lo miraba, y mas aún luego del incidente que había sucedido hace minutos.
- Me di cuenta que me quede aquí, comí un helado contigo...- Dije haciendo una pausa
- Nos besamos- Me respondió llenando ese absurdo silencio.
- No se tu edad, tu nombre, en que trabajas, no te conozco.- Dije ignorando su comentario anterior.
- Conozco un juego, ficción o realidad- me miro para notar en mi rostro una sonrisa al recordar ese juego.- Podemos jugar, no se, si te parece bien.
- Bien, pero empiezas tu.
- Tienes entre 19 y 21 años.
- Ficción, crees que soy tan chica?- Dije sorprendida, y levantando mi dedo índice afirmando que esa no era mi pregunta.- Naciste aquí en este pueblo.
- Realidad. Creo que no pude nacer en mejor lugar. Espera, ahora me intrigaste con esa cuestión de la edad, entonces tienes entre 26 y 30 años.
- Ficción, no seas extremista hay unos 5 números antes que esos, y yo estoy en todo el centro. Tu tienes 25 o 26 años.
- Realidad, tengo 25. Entonces, si hay 5 números y tu estas en el centro tienes 23.
- Realidad, al fin pegas una, imagino que has tenido muchas novias.
- Ficción, solo he tenido unas 3 serias. Tu si verdad?
- Ficción, no me gusta eso de tener demasiados novios, los mas serio han sido unos dos.
- Solo me ganas en 1- dijo seguido de una sonora carcajada por parte de ambos.- Tu dos, yo tres, que mas da?.
- Bien entonces según lo que entiendo, tu naciste aquí y tienes 25 años.. No?..
- Exactamente- dijo con una sonrisa de satisfacción- y tu naciste en la capital y tienes 23. Y te llamas Steffanya, tu helado favorito es el de oreo y pistacho, tu memoria no resulta ser muy buena, y viniste aquí a vivir con tu mejor amiga que se llama- lo pensó por un instante- espera no me digas, yo me acuerdo!- dijo rápidamente- MELISSA- grito al recordar su nombre.
- Melissa!- Dije sorprendida- debe estar preocupada, crees que puedas llevarme a mi casa?- así fue como una vez mas destruía lo que pudo haber terminado como una muy buena conversación.
- Bien, vamos entonces.

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Capitulo III

 

- Buenos Días- me susurraba una voz a mis espaldas.- Vamos, despierta, el desayuno ya esta listo.- Decía la misma voz sin tener ningún tipo de contacto con mi cuerpo.- Vamos pequeña, tienes que desayunar.- Me dijo pero esta vez sentí su helada mano sobre mi hombro, me estremeci en el acto.
- Buenos Días- Dije con una sonrisa y los ojos entre cerrados a causa de la luz que se colaba por la ventana. Era increíble, antes de Horacio solo dos hombres me habían visto así, al despertar, y ninguno me había despertado con tanta delicadeza como el. Uno era mi papa que me despertaba a diario cuando era pequeña aplaudiendo y abriendo la cortina para que me despertara aturdida y rápido, y el otro, bueno el otro no valía la pena recordar.
- Puedo saber en que piensas?- Me dijo Horacio mientras miraba tiernamente mi rostro. Le sonrei tímidamente y me sente en la cama para estar a su nivel.
- No pensaba en nada importante, nada mas pensaba en lo mucho que extraño la manera con la que mi padre me despertaba a diario, extraño estar aturdida ante su palmadas, lo extraño, eso es todo, desearía volver a la ciudad y volver a estar con el, pero aquí hay tantas cosas que me atan, que me hacen ser mejor persona, y en la ciudad solo tengo ganas de huir.- Dije con lágrimas en los ojos, el se limito a limpiar las lágrimas que aun no salían con sus pulgares, y suspiro.
- Te entiendo, mis padres murieron hace un tiempo, y es cierto, duele mucho alejarse de ellos y sobretodo duele asimilar que no están. Pero tienes que limitarte a creer que ellos saben que tu estas bien, y que confían en que sabrás llevar tu vida, quizás no es un gran ejemplo, pero sirve de mucho, si yo he sobrevivido 5 años sin ellos, tu puedes sobrevivir mientras estas aquí.- Dijo aun limpiando mis lágrimas, aunque sus ojos ya comenzaban a dejar que las suyas se desbordaran.- Acerque mi mano a su rostro temerosa, y comencé a limpiar también sus lágrimas, el colocó su mano en mi cadera y me acercó más a él, estábamos a escasos centímetros uno del otro, y desde este ángulo veía perfectamente su rostro. Sus ojos oscuros, su nariz perfilada, sus labios finos, mire todo su rostro con delicadeza y finalmente toque cada una de sus facciones con mis dedos. Él acariciaba mis pómulos con sus dedos y miraba mi rostro, una vez más me tomo por la cadera, ahora para acabar con los pocos centímetros que nos separaban. Poco a poco me tomo por los cabellos y acerco aun más mi rostro al suyo, mi brazos estaban flexionados, tomando su cuello y mi respiración agitada, note que su respiración tampoco estaba normal, cerro los ojos y colocó su cabeza en mi cuello, yo también cerré mis ojos ante la sensación que me provocaba esto, poco a poco fue besando mi nuca y finalmente llego a donde esperaba, a mis labios, me tomo con delicadeza y poco a poco beso mis labios, que encajaban con los suyos con toda la perfección posible.

- Lo siento, siento mucho lo que paso.- Dijo Horacio apenado y sonrojado. Yo también me sonroje al darme cuenta de lo que había sucedido.

- Bien, Vamos a desayunar.- fue eso lo único que mis pálidos labios pudieron articular.

Eres Todo♥

Capítulo I

 

Todo esto había sido una completa locura, si está bien, Melissa era mi amiga, mi mejor amiga, incluso más bien era como una hermana. Pero el venirme a este lugar totalmente ajeno a mi, esto habia sido una locura. Yo era una chica de ciudad, de usar tacones y manejar autos. No estaba acostumbrada a pasear por un pueblo con unas botas, montada sobre un caballo.


Era un pueblo bastante pequeño, y la hacienda heredada por Melissa quedaba al otro lado, era un camino un poco complicado de aprender, pero si no comenzaba a tratar de entender desde ya me iba a costar mucho permanecer aqui los 6 meses que me habia propuesto; necesitaba huir del ruido de la ciudad, de los comerciales falsos, de los celulares, pero sobretodo de los recuerdos.


Mire a mi alrededor, un agua no me vendría nada mal en este momento, tanto cabalgar había hecho que la sed causara estragos en mi, habia una tienda cerca, me acercaría, compraría un agua y asunto arreglado. Menos mal que aún sabia como cabalgar, porque si no, no hubiera llegado a ningun lado.


Cabalgue hasta el lugar en donde compraría el agua que tanto necesitaba. Cuando por fin llegue me di cuenta de algo importante, ¿cómo me bajaría del caballo?; Tras varios intentos fallidos, note como un hermoso chico me miraba desde lejos y poco a poco se acercó a mi.


- Señorita, ¿la ayudo a bajar del caballo?- me preguntó con acento pueblerino.

- Pues si no es mucha molestia me encantaría- moví un poco mi cuerpo para colocarlo al alcance del hombre que en segundos me tomó por la cintura y me bajó del caballo con mucha facilidad. El peso de mi cuerpo se apoyaba sobre su cuerpo y se deslizaba sobre el a medida que él me bajaba del caballo, una vez abajo, nuestras narices se rozaban por la corta distancia entre nuestros rostros y todo nuestro cuerpo lanzaba leves descargas eléctricas.

- Mucho gusto, soy Horacio.- Dijo el chico mirando detenidamente mi boca y devolviendo su mirada a mis ojos, hice lo mismo.

- Steffania, mucho gusto.- Respondí con un nudo en la garganta, él notó el nudo que se formaba en ella y relajó un poco sus brazos, dándome la oportunidad de safarme de la trampa y alejar un poco nuestros cuerpos.

- ¿Quieres comer un helado? Yo invito.- Pregunto el chico, ¿qué estaba pasando con él?, ¿porqué de repente se me acerca, me ayuda a bajar del caballo y ahora me invita un helado como si nos conocieramos de siempre?

- Bueno, está bien, pero soy nueva y no conozco el pueblo- Dije con voz temerosa.

- Pues aún más razones para acompañarla.- Dijo con una sonrisa.- este no es un pueblo peligroso, pero tampoco es el más seguro, una señorita como usted no debería de andar sola por aquí.

- ¿Como yo?, ¿Y que tengo yo de diferente a las demás?.- Pregunté esperando una buena respuesta, el se paso la mano por la nuca en señal de nervios y luego por la frente pensativo.

- Como usted, pues así, así tan, una mujer de ciudad, si, a eso me refiero.- Me desilusiono un poco su respuesta, por alguna extraña razon, esperaba algo más de ese desconocido. El resto del camino lo transcurrimos en total silencio, hasta que por fin llegamos a la heladería que quedaba a unas cuantas cuadras de donde estabamos inicialmente.-¿De qué quiere su helado?- Me preguntó Horacio.

- Mis dos sabores favoritos, oreo y pistacho- Dije satisfecha, él me miro con un gesto de desaprobación.

- Mire bien el mostrador- me acerque y miré a través del vidrio, había muchos sabores, en su mayoría desconocidos para mi.

- No se, ¿tú de qué pides siempre?

- Pues yo pido naranja y mantecado.- Me respondió

- Bien, pues entonces confiare en tu buen gusto.- Dije dirigiendome a él.- Que sean dos de mantecado y naranja.- Le ordene al chico tras el mostrador.

 

By;StefGEnamorado

Papá y Mamá.

Si fuera rebelde sin causa papá y mamá estarian molestos, si estuviera en gravedad papá y mamá estarian furiosos y a la vez sollozos, si consumiera drogas papá y mamá estarían preocupados, si fuera delincuentre papá y mamá me cuidarian mucho más de lo que lo hacen ahora, si estuviera muerta papá y mamá irían al menos tres veces a la semana a visitar mi tumba.

Pero el problema es que por la mas minima cosa que realizo papá y mamá se enojan, no estoy ni soy ninguna de las cosas nombradas anteriormente, niñita de casa, consentida, eso soy, y aun así suelo ser un poquito rebelde (en ocasiones).

Me molesta que hasta por comerme las uñas me regañen, que por mirarme de forma excesiva al espejo, tambien lo hagan. Ellos siempre dicen "el que coje consejo llega a viejo", es un gran dicho, porque es cierto.

Pero sabes que es lo más lindo de todos estos regaños, que en verdad a mi me parecen .... bueno, muchas cosas pasan por mi mente, el caso es que gracias a esos tantos regaños de las dos personas que  nos dieron la vida,  no volveremos a tropezar, tal vez en estos momentos no lo veamos así, pero quien dice que en un futuro no se lo agradezcamos, el que nos lo repitan una y otra vez y nos corrijan no es por querer hacernos la vida infeliz, ni por querer sentirse superiores a nosotros, si no es porque desean que seamos mucho mejor que ellos, que seamos éxitosos en la vida y sobre todo es porque ellos nos aman, nos aman como a nadie; para ellos siempre somos y seremos lo más importante en el mundo.

Y piensa que fuera de tu hogar hay tantos niños, adolescentes y adultos sin padres por causa de la muerte, que solo esperan que papá y mamá los regañen una vez más.

-KatherineCorazón

Atrapada

Atrapada, así me siento, si, atrapada... Atrapada en un mundo que no permite ni un tímido augurio de fantasía, un mundo en el que la realidad es una sola y no se puede cambiar, un mundo en que los cuentos de hadas no existen y un "felices por siempre" siempre termina.

Atrapada, si, atrapada en un mundo en donde la felicidad es privilegio de pocos y el sufrimiento una tortura de todos.


Atrapada, si, atrapada en un mundo en el que no se creen en teorías, en un mundo en el que se cree ser felices a costa del sufrimiento de los demás, aun sin pensar que algún día todo eso se devolverá, que algún día el Karma nos hará pagar.


Atrapada, si, atrapada en un mundo en donde ya el arco iris se canso de salir, en donde ya el sol no brilla suficiente, en donde ya la luna se a vuelto un sinónimo de frialdad.


Atrapada, si, atrapada en un mundo en el que ya no funciona la paz, un mundo en el que la guerra es lealtad, un mundo en el que ya nada es igual.


Atrapada, si, atrapada en un mundo en el que los débiles no consiguen lo que quieren, porque se les a prohibido soñar, un mundo en el que los fuertes, simplemente sueñan y luchan por llegar.


Estoy atrapada en un mundo así, y se que muchos también lo estarán, quizás tengan otros puntos de vista, o quizás sean los mismos, esta en nosotros cambiar el rumbo, esta en nosotros soltar las cadenas que nos atan y volar a lo mas alto sin miedo a nada, liberandonos, siendo quien realmente somos.

 

By;StefGLengua

Odio&Amor

- Cállate! No se si te das cuenta Lunita pero estoy ocupada! Estoy planeando ideas para la entrega ecológica de la revista. Y definitivamente honey yo no tengo que darte explicaciones a ti, a fin de cuentas yo soy la dueña de esta empresa y la encargada del diseño de la revista, y tu, tu que eres? La que entrega los cafés?- dije al ver como la empleada que mas detesto entraba a mi oficina sin tocar la puerta.
- Primero que nada, mi nombre no es Luna, ni Lunita ni nada que derive de eso, me llamo Estrella licenciada, Estrella. Segundo, a mi se me respeta. Y tercero y último, no no soy la que entrega los cafés, soy la fotógrafa del área de sociales.- me respondió con tono irónico, de esos que odio.
- Primero, a mi no me interesa en lo mas mínimo si te llamas Estrella, Luna, Sol, Venus o cualquier nombre igual de patético que esos. Segundo, esto es el colmo, una pobre empleada, a la cual puedo botar si me da la gana, exigiéndome respeto, jaja. Y tercero, entregar cafés al menos me haría felicitarte, porque los cafés que me han traído han sido muy buenos, pero claro como pude pensar que tu ocuparías un puesto tan importante en esta empresa, obviamente que tenias que trabajar con la gente igual a ti, de esas que se creen que porque contratan a la mejor revista del país para que haga un texto de su boda, o de cualquier fiesta aunque sea un baby shower, ya son gente importante o famosa!- dije respondiendo su tono irónico, seguido de una carcajada. Mi risa se detuvo cuando la puerta se abrió nuevamente sin aviso. - Es que definitivamente, ahora voy a tener que contratar a un profesor de educación y buenos modales, es que acaso no saben que puerta cerrada es igual a privacidad, y que para entrar tienen que tocar la puerta?- mire a la persona que estaba entrando era Ricardo, el novio de la empleada y el fotógrafo principal de la revista, que siempre trabajaba conmigo.- ya te puedes retirar esta niña!
- Compermiso! - la mire con mala cara, si ya le había dicho que se fuera para que pedía permiso.- le sonrió a Ricardo y le hizo un gesto con la mano que no pude ver.
- Hola Paulina! Como estas? Como amaneciste?- me pregunto Ricardo sonriendo
- Hola Ricardo! Pues no muy bien déjame decirte, los empleados de esta empresa van a sacarme canas verdes, hoy renuncio la psicóloga del área de consejos, y mi papa viene la próxima semana, si viene y ve que falta personal va a molestarse y tiene razón en hacerlo, era mi responsabilidad tener a la empresa estable y me renunciaron dos personas este mes, ahora tengo que darle un consejo a una mujer con problemas porque su hija tiene de 14 años tiene un novio de 18, usando de base mi único semestre de psicología, y por si fuera poco también tengo que conseguir una modelo para la portada de este mes, de la entrega ecológica.- respondí atareada, el mas que mi empleado era mi mejor amigo, mi hermano.
- tu papa va a estar muy orgulloso de ti, sin importar que te halla renunciado una modelo y una psicóloga, piensa que si esta revista estuviera en manos de tu hermano, se hubiera convertido en una revista nudista, por eso esta empresa siempre estuvo al mando de mujeres, primero tu mama y ahora tu. Y definitivamente la revista esta en las mejores manos que tiene el universo entero- dijo con una gran sonrisa.- disculpa por entrar a tu oficina así sin tocar!- dijo seguido de una carcajada, mientras yo lo miraba -.-' - ah y como siguen las cosas con tu marido?
- Gracias por tus palabras, el chiste estaba de mas!- dije sonriendo de medio lado. - y bueno con Manuel, las cosas están igual, poco a poco me doy mas cuenta de que me engaña, y bueno no se que voy a hacer con la modelo, ahora no tengo personaje principal para la revista!
- Cálmate! Tu vas a ser esa modelo, primero, eres hermosa, tu cabello, tu rostro, tu cuerpo, eres la mujer que cualquiera quisiera tener a su lado, pero bueno que te puedo decir si tu te decidiste por Manuel, a pesar de las muchas veces que yo te prometí la luna, después de todas las veces que yo te jure amor eterno, tan eterno que aun sigue vivo!- como te explico que yo tambien estoy muriendo porque estés a mi lado?
- Ricardo, ya basta por favor! - el me miraba con ojos de rencor.
- Basta? Basta? Que acaso no entiendes que son cinco años de rencor a un matrimonio, y dos a un noviazgo.. No entiendes que los hombres no lloran y desde hace siete años soy un niño! No entiendes que te amo mas que a nadie en el mundo y que no puedo ver que estés con un tipo que no te respeta la cara?- dijo tomándome de los brazos y batuqueándome sin parar.
- Ricardo me haces daño!
- siempre fuiste así egoísta, solo piensas en ti, y sin embargo me enamoraste, y es eso, es esa forma de ser, eres tan calmada pero preocupada, tan dulce pero tan acida, tan cruel pero tan generosa, que me confundes, siento que juegas con mi corazón como si fuera un peluche, lo tomas en tus manos y lo destruyes sin hacer mas nada que mirar a otro hombre- dijo, sin darme cuenta ya yo estaba llorando.
- acaso tu no entiendes que no es egoísmo! No entiendes que yo día a día me arrepiento de haberme casado con Manuel, de no haberte visto como mas que un amigo tiempo antes.. De haber dado un si frente a Dios, un si con el que peque, porque nunca ame a Manuel, no fue un si sincero, siempre te ame a ti Ricardo, pero como te decía que te amaba si estaba casada con un hombre al que no quería, como te decía que quería huir contigo si Estrella estaba de por medio? Como te explico que odio a Estrella por el simple hecho de que es tu novia, de que es esa mujer que ocupo el lugar que yo jamás pude. Pero sabes que! TE AMO TE AMO TE AMO RICARDO!
- y no tienes una idea de las ganas que tenia de que dijeras eso desde hace siete años! TE AMO PAULINA!
Me tomo en sus brazos y me abrazo muy fuerte, trate de devolverle el abrazo con la misma fuerza, pero ya de por si mis brazos eran débiles, y no ayudaba mucho que un enorme brazo me estrujara las costillas. Me soltó y retiro el cabello de mi cara con sus manos, beso mi frente y mis mejillas, finalmente acaricio mis labios con su nariz y me beso, fueron dos minutos sin necesidad de respirar, finalmente dejo de besarme y sin soltar mi mano se dirigió a la puerta y la cerro con seguro.
Tomo mis dos manos y las coloco en su espalda.
- recuperemos el tiempo Paulina.
- Si Ricardo recuperemos el tiempo, son siete años que tienes que ayudarme a recuperar.- respiro profundo y me beso dejando a un lado la personalidad tierna que había dejado escapar en el primer beso. Me cargo, yo coloque mis piernas alrededor de sus muslos sin soltar su cara ni un momento, acaricie su cabello mientras lo besaba, el me llevo cargada hasta pegarme contra la pared, eso me causaría un morado en una nalga, pero a fin de cuentas después de un gusto un disgusto, y pocas veces se daba un gusto como este. Me apretó aun mas contra la pared dándome dos opciones, o pegaba mi espalda a la pared y helaba todo mi cuerpo o unía mi pecho y estomago a su cuerpo y sentir el calor que este proporcionaba. Obviamente preferí la segunda opción, el me soltó para que bajara mis piernas, me quito mi chaqueta con un poco de agresividad, me voltee para que el bajara el cierre de mi vestido, el lo hizo y me quito el vestido besando mis hombros, yo me voltee y solté los botones de su camisa, el se quito el pantalón y me cargo una vez mas, pero esta vez para llevarme a mi escritorio lanzándolo todo al piso y acostándose sobre mi comenzó a besarme nuevamente por todo el cuerpo, comenzó a tocar mis muslos y mi cadera, yo le acariciaba la espalda, y poco a poco se dio, cuando volví a abrir los ojos estábamos los dos ahí, desnudos y acostados sobre mi escritorio, que estarían pensando todos afuera?, me asome por el ojo de pez de la puerta, ya no había nadie, eran las doce de la noche, así que tome mi sostén y mis pantis, me las puse, saque unas sabanas que tenia en una gaveta, las puse en el piso y lo desperté, le devolví su bóxer y nos acostamos sobre la sabana tendida en el suelo, lo bese una vez mas y coloque mi cabeza sobre su pecho, caímos en un profundo sueño, al día siguiente habría un dolor de nalga y un gran cuento que explicar, pero a fin de cuentas ahí que aprender a aceptar las cosas y yo amaba a Ricardo tanto como el a mi, y entre el odio y el amor no hay nada que explicar.


By;StefGTodo bien

Y me dices.

Y me dices que me amas, y que no me olvidaras.

Y me dices que me extrañas, pero ya no me llamas.

Y me dices que me piensas, y pongo en duda tu palabra.

Y me dices que nunca cambiaras, pero ya nada es igual.

Y con tus mentiras me llenas la cabeza, y te vuelvo a creer una vez más.

Por:KatherineRisa